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Cuando el contratista no le paga al subcontratista


Cuando un contratista no está pagando por completo a un subcontratista, o está pagando con retraso, el subcontratista tiene varios derechos y recursos disponibles. Dependiendo del tipo de trabajo y contrato, el gravamen de un mecánico (mechanic’s lien) puede ser presentado contra el edificio o vivienda en el que se estaba trabajando. Primero, el contratista notifica al dueño de la propiedad, luego presenta el gravamen o embargo si el dueño de la propiedad no paga. Esto es posible aun cuando el dueño de la propiedad no sea quien haya contratado al subcontratista. El gravamen se puede utilizar para ejecutar una hipoteca en la propiedad y reclamar dinero de la venta.

Otra opción es ir en contra del contratista directamente al demandar al contratista en lugar de presentar un gravamen o embargo. Un subcontratista también puede informar al contratista a la junta estatal de licencias. Cada estado tiene leyes y regulaciones ligeramente diferentes sobre el pago de subcontratistas. Por ejemplo, Minnesota tiene un pago puntual al estatuto de los subcontratistas que regula los acuerdos y problemas de pago del subcontratista. El estatuto establece específicamente que se considerará que un "contrato de construcción requiere que el contratista principal y todos los subcontratistas paguen puntualmente a cualquier subcontratista dentro de los diez días ..." (Minn. Stat. 337.10 Subd. 3).

Para que haya un remedio exitoso y evitar este tipo de abuso, hay varias cosas que un subcontratista debe hacer para protegerse. Al contratar un trabajo, es importante contar con un contrato sólido, detallado y claro que exprese claramente los términos del contrato y el acuerdo de pago. Tener términos de pago claramente escritos en el contrato inicial ayudará a evitar la ambigüedad más adelante.

Durante todo el trabajo por contrato, mantener una cuenta clara de las órdenes de trabajo (work orders) y garantizar que las listas de tareas (punch lists) se completen con un alto nivel de mano de obra, junto con el seguimiento de estas tareas, es una excelente manera de evitar el abuso. El uso adecuado y las órdenes de cambio de mantenimiento y las facturas pagadas, son una forma útil de mantenerse organizado.

Finalmente, la comunicación clara y sólida con el contratista general, especialmente a través de la comunicación escrita, ayudará a mantener todo bajo control. Es importante tener en cuenta que, a menos que se cuente con el consentimiento expreso por escrito de un contratista general, las órdenes no se deben recibir generalmente de ninguna otra persona que no sea el contratista general. Al adherirse a esta regla, no hay opción para que un contratista general reclame fraude o encuentre fallas en cualquier obra o proyecto. Implementar estas responsabilidades en una rutina con cada trabajo contratado creará una relación mucho más transparente y segura con un contratista general.